Un crítico, Louis Leroy, aprovechó el título de este paisaje de Claude Monet (1840-1926), “Impresión, sol naciente” en un artículo en el que se expresó con sarcasmo sobre esta obra. Como su cuadro estuvo en la exposición que agrupaba artistas que trabajaban en nuevas experimentaciones, aparentemente en “estado embrionario”, lo encabezó: “Exhibición de los impresionistas”. Un término que adoptaron todos.