La tristeza en el confinamiento

¿Qué hacer con la tristeza?

La tristeza es una emoción que brota cuando hemos perdido algo o a alguien.  Libertad, a un ser querido, un viaje que se pensaba hacer, un sitio al que tal vez no volverás, en fin, hay muchas situaciones que nos causan tristeza.

La Inteligencia Emocional nos está ayudando a comprenderla. Nos dicen que esta emoción, la tristeza… puedes respetarla por un tiempo lógico para sentirla y no negarla; debemos dejar que nos acompañe, aunque en un momento dado, podemos decidir encontrar un pensamiento constructivo que nos permita transformar nuestros sentimientos para generar un estado en el que recuperemos nuestro eje central y entremos en un estado de conciencia plena.

Llevar a cabo este proceso se conoce como gestión de las emociones. Hay pasos que nos ayudan a comprender mejor la tristeza y llevarla como compañera por algún tiempo porque nos es útil sentirla y en ella también nos reconocemos a nosotros mismos. Pero un un momento dado debemos sentarnos, hablar con ella y comenzar a abrir la puerta a pensamientos ajenos a esa situación y realizar actividades que distrae nuestra atención en otro sitio.

Una puerta que siempre está abierta para sentirnos mejor es el arte. Ya sea para apreciarlo o dedicar un tiempo a aprender, es un camino que se comienza a andar en silencio. Hay una intimidad que el pintar o dibujar te ayuda a reconstruir tus sentimientos mientras lo haces.

Yo estoy convencida que pintar la tristeza, expresarla, verla fuera de ti, también es re-constructivo. El espejo es un buen lugar para comenzar a conocernos mejor a nosotros mismos.

Tony De la Mora

Artista Plástica, Diseñadora Gráfica y Experta Universitaria en Inteligencia Emocional por la Universidad de la Rioja UNIR

 

 

Desnudez de Tunnick

Desnudez de Tunnick

Spencer Tunnick es muy conocido por sus fotografías de grandes masas de personas desnudas dispuestas en artísticas formaciones a menudo situadas en localizaciones urbanas y conocidas como Instalaciones. Surgen de estas imágenes una serie de tensiones al observador entre los conceptos de: lo público y lo privado, lo tolerado y lo prohibido, la moral y lo inmoral o lo individual y lo colectivo.

Tunick comenzó en el año 1992 fotografiando personas desnudas por las calles de Nueva York. Sus fotos rápidamente se hicieron populares y decidió ampliar su trabajo por otros estados de Norteamérica, en su proyecto denominado Naked States (Estados desnudos). Más tarde hizo una gira internacional, a la que denominó Nude Adrift (Desnudo a la Deriva) tomando fotografías por ciudades como: Buenos Aires, Brujas, Londres, Lyon, Melbourne, Montreal, Caracas, Santiago, (Wikipedia)

Cuando vino Tunnick a México, me pidieron crear un vídeo para recordar su participación en el evento realizado en el Zócalo. Para mi, la instalación de cuerpos desnudos es una expresión artística que debería sensibilizar lo suficiente para que todos nos reconozcamos en el otro.
Armé esta breve introducción, con las instalaciones previas de Tunnick, fotografiadas por él en otros países y las acompañé en palabras de Michael Jackson, porque ambos hablan de lo mismo. Se siente.

El Artista y sus Retos

 

Muy interesante libro y lo mejor, lleno de ejemplos en el que el autor ingeniosamente revela en 10 puntos de éxito comprobado con artistas famosos que han triunfado con ellos.

1) Los Artistas Emprenden ( Andy Warhol, Vincent van Googh, Theaster Gates)

2) Los artistas no fracasan (Bridget Riley, Roy Lichtentein, David Ogilvy)

3) Los artistas toman su curiosidad muy en serio (Marina Abramović,Gilbert & George, Carvaggio)

4) Los artistas roban (Picasso)

5) Los artistas son escépticos (J.J. Abrams, Piero dellaFrancesca)

6) Los artistas piensan en conjunto y también en detalle (Luc Tuymans, JOhannes Vermeer)

7) Los artistas tienen su propio punto de vista (Peter Doig, Rembrandt, Kerry James Marshall)

8) Los artistas son valientes (Miguel Ángel, Ai Weiwei)

9) Los artistas se paran a pensar (David Hockney, Marcel Duchamp)

10) Todas las escuelas deberían ser escuelas de arte ( Bob y Roberta Smith)

Escuchar la voz artística

Qué incesante es esta lucha por desarrollar un proceso propio como resultado de la experimentación para la creación de la obra artística.
Me encuentro reflejada en la historia de algunos artistas que siempre sentían que algo faltaba en la realización de su obra y al final consiguieron demostrar un estilo propio en el marco de la estética de su época. Pero no me atrevo a citarlos por no desear compararme con quienes ya son parte de la historia en el arte.

Lo que es verdad es que sin estudios más formales que los de algunos talleres a los que me he ido sumando, mi trabajo refleja procesos más complejos que sencillos por el deseo de aplicar lo aprendido y a la vez atrevidamente provocar en ellos, un añadido inesperado.

Mi diversión ha consistido en sobrepasar la técnica ignorando la perfección de la forma pero más preocupada por definir temáticamente el contenido.

Y en ello me encuentro más cómoda gracias a que leo que la búsqueda de un lenguaje propio es parte natural de un artista.

La ruptura emocional de mis propios pequeños logros es lo que realmente me cuesta trabajo asumir. Hay veces que me aferro con testarudez a lo ya experimentado con cierto éxito y saboteo el progreso hasta que me hago consciente de la parálisis disfrazada del “tener que hacer “otro tipo de cosas cotidianas que son incómodas e irrelevantes pero necesaria. Asumo el siguiente riesgo luego de 10 años de pedaleo.

Impresionismo

Un crítico, Louis Leroy, aprovechó el título de este paisaje de Claude Monet (1840-1926), “Impresión, sol naciente” en un artículo en el que se expresó con sarcasmo sobre esta obra. Como su cuadro estuvo en la exposición que agrupaba artistas que trabajaban en nuevas experimentaciones, aparentemente en “estado embrionario”, lo encabezó: “Exhibición de los impresionistas”. Un término que adoptaron todos.

Arte Moderno

Se considera la llegada del arte moderno cuando Édouard Manet, en 1863 pinta “Almuerzo campestre y Olimpia”. Este cuadro fue una provocación al academicismo predominante que exigía sublimar al desnudo femenino a través de un contexto simbólico o clásico. Emile Zola, del Salón de París le señala como artista pionero por mostrarse con una personalidad enérgica dejando ver el interior de si mismo, pues revela en su cuadro una actitud en los personajes fuera de los cánones de su época.